The Handmaiden: Cine coreano como un paipe en la cabeza

Han escuchado hablar de Chan-Wook Park? Director surcoreano, creador de – quizás – una de las películas más importantes de ese país del último tiempo, Oldboy. Y bueno, una cachá de películas más. Todas ellas – o casi todas – dignas de recomendar y de ver una, dos, tres, ocho veces.

Este caballero el año 2016 dirigió su más reciente película, llamada originalmente “Ah-ga-ssi”, “The Handmaiden” en inglés, y es un verdadero combo, cachetá, coscorrón y paipe en la cabeza, y en todas las preconcepciones que tenemos del cine occidental. Bueno, como toda su filmografía en realidad.

La película se sitúa en un contexto hostil, Corea del Sur en los años 30, plena invasión y ocupación japonesa. La pobreza y humildad de los coreanos, contrastada con los lujos y grandeza de los japoneses. En este contexto, Sookee, una cabrita coreana más tímida que yo en 5to básico cuando no sabía cómo acercarme a la niña que me gustaba, se interna en una gran mansión japonesa para trabajar como “asistente” de la doncella que ahí vive. Pongo “asistente” entre comillas, porque en realidad es una asistente para su vida. Para todo lo que la doncella quiera, ella la tiene que asistir. No puede dormir? Se tiene que bañar? Se tiene que vestir? Para todo eso está Sookee.

A lo largo de la historia veremos que los cuatro protagonistas de la película guardan secretos en cuanto a la real motivación de hacer lo que están haciendo, pero todo lo iremos descubriendo de una manera súper atípica.

La historia está dividida en tres partes, cada una de ellas en diferentes tiempos narrativos, con diferentes miradas de una misma historia. Mismos personajes, pero distintos protagonistas. Todo esto hace que la narración – o el storytelling, dicho en lenguaje zorrón, perro papá filete – sea muy atípico, no lineal, y a ratos difícil de seguir. Como si a ratos la historia te soltara la mano y te dijera voh vela, arréglatelas como podai intentando seguirme. Eso lo encontré increíble, porque siempre, pero siempre, encuentra la manera de volver a conectarte con la película, nunca te deja perdido por completo, y siempre terminas entendiendo cada situación, pero después de un rato atando cabos sueltos.

Eso me gusta de este tipo de películas, que no subestiman al espectador, no quieren tener un espectador pajero que solo se eche en el sillón lleno de migas de pizza y manchas de aceite por las tantas veces viendo películas echados así mismo, en el mismo sillón. No, no, este tipo de historias exigen un espectador crítico, presente, que sea parte de la misma, que arme por sí mismo el rompecabezas que te van entregando, pero siempre con pistas y secuencias que te van guiando el camino.

Todo esto mezclado con una puesta en escena realmente hermosa, una ambientación que te lleva a ojos cerrados a estar en ese contexto, insertándote en él, con la presión y el apremio que eso significa. La fotografía, por ejemplo, sin ser pretenciosa, es súper, pero terriblemente sofisticada (uy qué sofisticado soy al usar esa palabra, pero no sé cómo más podría etiquetarla), con planos sutiles que muestran siempre una parte de lo que está pasando, sin caer en lo burdo y grosero-shia-pulento-washo. La película tiene escenas de sexo, de tortura, de sadomasoquismo, pero todo mostrado elegantemente. Súper difícil de lograr eso.

No sé en qué género podría encasillarla. O sea, yo creo que es suspenso, pero también drama, es además erótica, sangrienta, y hermosa al mismo tiempo. Juega con la psicología de los personajes, estos se equivocan, improvisan, se vuelven a equivocar, vuelven a recomponerse, en fin. En todas partes está catalogada como thriller psicológico, qué bonito suena ese género, aunque muchos ni siquiera cachen de qué están hablando.

En IMDB está catalogada con nota 8,1, y creo que está más que merecida. Su director, Chan-Wook Park ya nos tiene acostumbrados con este tipo de películas, Oldboy, Sympathy for Mr. Vengeance, Lady Vengeance, Stoker, etc. Todas ellas juegan a fondo y muy profundamente con la psicología de los personajes, pero también con la del espectador, poniéndonos en aprietos sin siquiera darnos cuenta.

Si quieres ver una película livianita para después de la pega, para no pensar mucho, quedarte dormido viéndola, agregando una mancha más de aceite en el sillón lleno de pizza, ésta película no es para ti. Para eso hay mucho Adam Sandler y tanto otro pajarón. Esta película, como decía anteriormente, va más allá, y te hace – oh no, dios mío – pensar. Como cine antiguo, sin explosiones, balas, persecuciones, y “holy fucking shit” de gringos salvando el mundo. Pero con un guión redondito, rechonchito y bien, hermosamente bien armado.

Escrito por Gonzalo.

 

 

Gonzalo

About Gonzalo

A ratos publicista, a ratos escritor, y en los tiempos libres, hincha de la cerveza. Me gusta el rock, la pizza, y ya dije que me gusta la cerveza?
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