Fury… la etapa de tanques en el Battlefield

Fury_portadaDebo reconocer que tengo cierto aprecio por las películas de guerras, ni cagando participaría o me enlistaría para estar en una, pero sí me gusta la acción y la vida al extremo que se muestra en estas películas, siempre llevándote a tomar decisiones que te pueden costar la vida por un simple error… pero en especial caso; me gustan los juegos de guerra, alucino con los Call of Duty o Battlefield, me los jugué todos, y creo que es lo más cerca a la realidad que podría llegar a tripular un tanque, pilotar un avión o helicóptero, lanzando bombas y disparando a cuánta cosa se mueva (no soy ningún psicópata, creo), pero por la cresta que me entretiene hacer esas campañas.

Es por eso que voy a hacer una comparación de Fury con la etapa del Battelfield manejando tanques.

Historia y contexto, como todo inicio en un juego.

Iniciamos con un recién llegado, Norman Ellison (Logan Lerman) que se une a la compañía del tanque “Fury” o casa, como lo nombran sus tripulantes, un equipo de 5 personajes, liderados por un comandante interpretado por Brad Pitt, el Sargento “Wardaddy” Collier, este grupo se las ha recorrido todas, partieron en África y ahora en el centro de una Alemania casi derrotada, pero que no se quiere rendir sin antes disparar y mandar unas cuántas chuchadas a los gringos pierdete una.

No voy a entrar en detalles sobre la película, ya que no creo que se pueda rescatar mucho, se podría calificar como una película entretenida, pero no destacable, cumple a cabalidad con mostrar los tiempos de la Segunda Guerra Mundial y acá volvemos a revivir lo que muuuchas películas gringas ya han demostrado antes, de hecho hay una película de Clint Eastwood que sale en un tanque “Kelly’s Heroes”, que no tiene nada que ver argumentalmente con Fury, pero sale en un tanque.

Este film se centra en cómo Norman, de ser un macanógrafo, tiene que ir aprendiendo sobre la guerra y su crueldad, y toma el puesto de conductor auxiliar. Es así como vamos a situar a Norman como si fuera nuestro personaje del juego, ya saben, eso cuando uno le pone el nombre al player.

Comienza la primera batalla y como estamos recién partiendo nos dedicamos a observar más que a hacer, llega el punto donde hay que disparar pero como uno es pao’ te apiadas del primero o esperas que los demás hagan la pega, hay un montón de bots (compañeros) que también pueden disparar y salvarte el pellejo, pero no lo hacen, y finalmente PAF, tú tienes la culpa y mueren tus aliados.

Luego, pruebas un tanto las armas y comienzas a agarrarle el gustito a disparar, se te olvida tu supuesta moral y le comienzas a disparar a lo que se mueva (hasta acá todo es como te lo vas imaginando) como eres el pajarito nuevo tienes que hacer de todo, y siempre esperando las órdenes del capitán, ya que sin él no sabríamos qué hacer, (parte el relleno) con algo de historia o contexto más humano, ya nos encontramos con nuestra primera misión cumplida, recuperamos el primer pueblo, descansamos y nos re-abastecemos esperando la próxima misión, acá comienzan los conflictos, mejor dicho acá se empieza a conocer al equipo, debo destacar que ninguno es medianamente importante a excepción de Jon Bernthal; sí,  ese que trabajó de policía en The Walking Dead y se comía a la señora de su mejor amigo, acá hace el papel del wn pesao’ el que molesta al cabro chico porque no sabe nada y yo encuentro que le sale excelente.

Pausa… volvemos a historia y suceden cosas importantes… es el momento que tiene toda película, el que algunos esperamos para anotar el nombre, la aparición de la mina rica Alicia Von Rittberg, mejor que vean lo que sucede, no los voy a spoilear.

Como en todo juego, siempre hay una moraleja, de esas para que aparezcan en un blog de cine, nuestro querido capitán Aldo Raine, no perdón; me confundí, es que el papel es a veces parecido… Wardaddy nos da la frase célebre, la enseñanza de vida “Los ideales son pacíficos, la historia es violenta”, dejando en claro a su pequeño discípulo que debe tomar el toro por las astas si no quiere que los otros se lo coman vivo.

Salimos de la casa y ya tenemos nuestra nueva misión, como siempre somos solo unos pocos para ir en contra de un terreno peligroso y lograr una misión de rescate, o sea más balazos, comienza otra lluvia de disparos y explosiones, algo parecido al día del joven combatiente pero con artillería pesada. Debemos llegar hasta el punto de encuentro, que es la cima de la montaña -acá comienza para mí lo mejor de la película- la batalla de 4 tanques contra el mítico Tigre, ese que conocí no gracias a mis clases de historia de mi colegio, sino que al mejor profe, el History Channel, me llegué a emocionar cuando lo vi porque sabía cómo se llamaba y parte de su historia, qué puedo decir, partiendo con lo malo, en toda la película las balas parecen rayos lasers, eso ya me choca, las explosiones mmmm sí , son reales, pero esa batalla de tanques se gana toda la película, es adrenalínica y obviamente uno está en el único grupo que puede detenerlo, es como la batalla con el mono final, pero las cosas no quedan así, el final es otro, el tanque solo te preparaba para hacerte pensar que ocurriría algo más épico, y acá es cuando ya todo se va al carajo, salen ocupando la estrellita de Mario, pelean contra 300 soldados de la SS con el tanque a medias y a mí en lo personal, me pareció musho lusho.

Debo reconocer que el trabajo musical es impecable, ayuda montones a los momentos más tensos, y logra dar la sensación que cuanto más avanzas en el juego estás llegando al final, no por nada Steven Price ganó el Oscar a la mejor banda sonora con Gravity, acá logra cumplir con la pega, solo si no le hubiesen dado un final tan fantástico esto podría haber terminado bien.

Por eso mi intención fue de hacer la comparación con el juego, ya que en verdad las historias son bastante flojas, el guión de Fury deja mucho que desear, lo entretenido es manejar el tanque e ir superándote, cosa que en la película la hace el protagonista. en resumidas cuentas, creo que prefiero jugar Battlefield en vez de ver Fury nuevamente.

Película para un domingo en la tarde, pasando la caña.

Escrito por José.

Jose

About Jose

Publicista, Patton adicto, amante del cine, los juegos y el animé; colocolino, fanático de los skittles, medio de transporte preferido: la cleta.
Bookmark the permalink.