Celda 211… el preso que uno lleva dentro

Portada Celda 211

“Se hace lo que se puede” suena a una frase mediocre y poco llamativa para empezar a relatar sobre esta película, pero con esas palabras puedo decir que este loco se salvó. Me refiero a Juan Olivar, uno de esos personajes que sabe que se encuentran en el momento y el lugar equivocados.

Para partir quiero aclarar que no encontraba ninguna película buena para relatar, ya que quería escribir sobre una que me sorprendiera, no una de las que ya había visto; por eso baje varias y ni una salvó el pellejo, excepto las que compré justo este primer domingo del año, adquirida en el local de películas recomendadas en el Bio-Bio.

Me tiré a la piscina y compre 5 blurays (aunque le sangren los ojos por la buena definición a Jimmy); 2 a la suerte y 3 a la segura… y por suerte las 2 salieron buenas… pero esta película del 2009, dirigida por Daniel Monzón: Celda 211, me dejó más contento que McGyver en el Sodimac y puedo decir que el 2015 partió bien.

Juan es un tipo que se quiere hacer el lindo y demostrar ser un hombre responsable e interesado en la pega, por eso se le ocurre ir un días antes para ambientarse y conocer bien su lugar de trabajo: la cárcel (quién no lo ha hecho, el pajarito nuevo siempre tiene que caer bien).  Pero como todo no es bonito, justo en ese momento ocurre un problema en el techo y se cae un trozo de cemento sobre la cabeza de Juan, el pobre diablo queda sin saber dónde estaba parado, los guardias que lo acompañaban mostrándole el lugar, preocupados lo meten a la celda 211, ya que estaba desocupada

Lo dejan ahí para que descanse mientras llega el médico, pero como este tipo se ganó el Loto; justo en ese momento comienza un motín, y para más, es por parte de los Fies: los presos más cojonudos que la flipan en la ostia… ah verdad que no les dije, es española y es de esas películas que hay que subir y bajar el volumen, subir y bajar, ¿por qué carajos estos tipos no pueden normalizar o igualar el volumen en las escenas de sonidos ambiente con las partes de diálogos?, no tengo idea, pero casi todas las pelis españolas tienen ese drama.

Volviendo a la celda, Juan es dejado como perro mientras sus  “nuevos compañeros” lo abandonan a su suerte. Termina siendo encontrado por uno de los secuaces del jefe de los Fies: Malamadre (el que inicia el motín) que es de esos tipos que no te quieres topar en la calle.

Justo antes de ser llevado ante el Líder, Juan recuerda lo que le dijeron sus “compañeros”: esconder todo lo de valor, sacarse el cinturón y hasta los cordones de los zapatos, para así evitar que tuviesen algo para usar como arma. En todo caso a esas alturas ya poco importaba, ya que estaban armados hasta los dientes con palos y cuanta porquería pillaban.

Juan es interrogado por Malamadre, para saber quién carajos es este tipo que estaba en la 211, que supuestamente estaba desocupada… Y nuestro protagonista habilidosamente se saca los pillos haciéndose pasar por un interno recién ingresado, el caso es que logra engañar a todos ganándose el sobrenombre de Calzones y siendo parte de la manada (manada de flaites, cogoteros, trabucos, asesinos y lo que fueran).

Ya, para no entrar en spoilers solo voy a dejar hasta esta parte… que es el principio de la película, de ahí vienen los intentos de aclarar las cosas con la Policía, cómo mantenerse sin ser descubierto, tratar de escapar, crear negociaciones de rehenes, las fuerzas especiales y un montón de desenlaces sorpresivos que los van a cautivar, solo voy a agregar que el relato y la energía que va desprendiendo este thriller es uno de los mejores que he visto en temas carcelarios.

Es de esas películas que al verla sientes que es de verdad, como si pudiese pasar: nada de inventos truchos u o personajes bakanosos como Slay Stallone pateándole el trasero a media cárcel, cosa que sabes que es inverosímil. Excelente manejo del humor, haciendo contrapunto perfecto con la tensión y el drama, sin echarlos a perder.

La cárcel en sí se parece mucho a las que uno ve en las películas gringas, no son los cités que tienen acá donde todo es una chacra. Ésta es ordenadita y preparada para dejar la cagada misma: rompen las cámaras de seguridad, tienen un subterráneo y una tele para ver las noticias: donde se van enterando de lo que sucede mientras avanzan las negociaciones.

Los personajes principales están muy bien descritos: cambian, tienen sus altos y bajos, se siente que tienen un pasado real detrás. En especial el preso Malamadre.

Es una película que pone a pensar sobre el sistema carcelario. Está bien, sabemos que son presos… sabemos que cometieron crímenes… pero esto te hace sentirte como parte del grupo, te quedas preguntando ¿cómo hubiese actuado yo?

P.D.: Con el número 211, me acordé de una de la micro que tomo para ir a San Bernardo, y con “Celda”, lo asocié a cuando vienes de vuelta del estadio en la micro ya que es como estar en un motín.

Escrito por José

 

Jose

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Publicista, Patton adicto, amante del cine, los juegos y el animé; colocolino, fanático de los skittles, medio de transporte preferido: la cleta.
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